
Teniendo en cuenta que el
deporte del fútbol es un Sistema
Dinámico Complejo en constante interacción con el entorno cambiante y que
en él acontecen sucesos aleatorios e impredecibles, y asumiendo que tener el
control de todos ellos es tarea imposible, me voy a centrar en la línea de investigación seguida por
nuestro equipo de trabajo en la Universidad
Europea Miguel de Cervantes de Valladolid -Programa DTD- para explicar la detección del talento del
futbolista en base a la capacidad
cognitiva en interacción con el resto de compañeros en situación de juego.
Nuestras últimas investigaciones
asocian el potencial del joven
futbolista a parámetros como el volumen de juego (tanto defensivo como ofensivo),
y más en concreto al volumen de juego
neto en función del volumen de juego
posible, prestando atención al grado
de oposición del rival en cada una de las habilidades puestas en práctica. De
esta forma ponemos el talento individual al servicio del juego colectivo, entendiendo que el primero no puede existir en sí
mismo si no contribuye al desempeño del segundo. Se trata de romper el estereotipo
que asocia el talento de un jugador a la habilidad individual pura del jugador,
en detrimento de las habilidades colectivas.
Valoramos altamente la
incidencia que el volumen de juego de un determinado jugador tiene en el resto
de sus compañeros para lograr situaciones
de desequilibrio colectivas e incoar
al correcto desarrollo del sistema de juego previsto, así como el porcentaje de
acciones exitosas acometidas en
función del riesgo colectivo
asumido. La eficiencia lograda por
el jugador es un dato muy importante para nosotros, reflejo de esa balanza entre riesgo, éxito, y ruptura del
equilibrio del equipo.
Con otras palabras, nos
importa contabilizar el riesgo al que jugador somete a su equipo,
confrontándolo con el posible beneficio que esas acciones podrían suponer.
Esta nueva línea de trabajo responde a las demandas actuales del deporte
del fútbol, que ha sufrido una profunda transformación del juego, predominando
la búsqueda de la eficacia técnica en
la interacción colectiva, guiada por
el gran número de ejercicios de entrenamiento en situación de espacio reducido.
En los tiempos actuales, la habilidad individual aislada del jugador sin
asociación colectiva limita enormemente al jugador.
Si nos atenemos a la
búsqueda del talento prestando atención al elemento
cognitivo-asociativo de los jugadores, nos encontramos con que los clubes
que mejor trabajan estos aspectos con verdadera cohesión interna, son los que
mejores resultados están obteniendo a nivel de cantera.
Definiciones de talento
aparte, los mejores jugadores son los que hacen mejores a sus compañeros, y los
que mejor balanza beneficio-riesgo aportan a su equipo, independientemente de
las habilidades y características de cada uno, y ese debe ser nuestro enfoque
de trabajo de ahora en adelante.