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Valladolid, Castilla y León, Spain
Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte | Director de EDUVIC-Inspira tu país | Director del Programa DTD en la Universidad Europea Miguel de Cervantes | Análisis Observacional y Detección de Jóvenes Talentos en Fútbol | Deporte y educación al servicio del desarrollo humano

viernes, 11 de octubre de 2013

Programa de detección de talentos: Cantera del Real Valladolid CF

Durante la segunda mitad de la pasada temporada 2012/2013, el equipo formado por el Dr. Antonio Fraile Aranda, D. Nicolás Aguilera y D. Rodrigo del Campo, hemos llevado a cabo un minucioso sistema de detección de talentos en los jugadores de cantera del Real Valladolid. Las pruebas realizadas se encaminan al objetivo de estimar las posibilidades de estos de llegar a la élite del fútbol, o bien, detectar las carencias para poder actuar a tiempo e inducir al correcto desarrollo de los jugadores.

Se realizaron las pruebas en los equipos de categoría Alevín, Infantil, Cadete y Juvenil, en una muestra de los 11 jugadores de cada categoría considerados con mayor proyección por los técnicos. Por lo tanto, el estudio se hizo sobre una muestra total de 44 jugadores.

Los parámetros analizados se dividen en cuatro claramente diferenciados:
  •             Técnicos.
  •             Tácticos.
  •             Físicos.
  •             Psicológicos.

Para llevar a cabo la recogida y análisis de datos, nos hemos servido de un registro de actividad de los deportistas en situación tanto analítica como de simulación real de juego, la cual ha sido procesada mediante softwares informáticos de última generación.

La relación de los 4 parámetros, prestando especial atención al entorno en el que se envuelve el deportista de forma integral, nos arrojan el potencial de cada uno de los jugadores en el momento actual, refutado a su vez por una valoración del posible potencial futuro, o entendido de otra forma, el techo que puede alcanzar cada deportista.

No ha sido una tarea exenta de quebraderos de cabeza y de constantes giros en la planificación para adaptarse a las exigencias del propio club, de la climatología y de las dinámicas de cada uno de los equipos, pero finalmente se pudo trazar un correcto calendario de pruebas y análisis de las mismas, adentrándonos en un bonito proyecto con muchas sorpresas y sobre todo, muy útil de cara al desarrollo de cantera de un club de élite que debe de competir en lo más alto.

Por razones de confidencialidad y propiedad del proyecto en cuestión, no podemos presentar al público los resultados obtenidos para cada uno de los jóvenes talentos de la cantera vallisoletana, pero si podemos exponer las pruebas que les han sido realizadas y las herramientas de valoración para las mismas, creando una excelente guía para todos aquellos clubes que quieran invertir en futuro.

Las pruebas realizadas han sido las siguientes:

Cuestionario de "Características Psicológicas Relacionadas con el Rendimiento Deportivo"(C.P.R.D.), Gimeno, F., Buceta, J.M. y Pérez-Llantada, M. (2001).

            Se evalúan 5 parámetros en el deportista:
  •                         Control del estrés.
  •                         Influencia de la evaluación del rendimiento.
  •                         Motivación.
  •                         Habilidad mental.
  •                         Cohesión de equipo.

Batería de pruebas técnicas analíticas “The Soccer Star”: Holt, T. The Social Statistics Department of Southampton University and The Football Association (Federación Inglesa de Fútbol).

            Se utiliza la Escala de valoración subjetiva “The game performance assessment instrument” (GPAI), Oslin, J. L., Mitchell, S. A., Griffin, L. L. (1998).  

            Consta de las siguientes pruebas:
  •                         Conducción lineal de balón.
  •                         Habilidad en la conducción del balón con cambios de sentido.
  •                         Golpeo de balón con la cabeza.
  •                         Precisión en el disparo a portería.

Ejercicio de posesión en espacio reducido a 35 x 25 m, de 5 contra 5 con comodín (3 partes de 7 min; descanso 2 min), evaluado mediante:

            Se realiza un análisis cualitativo a través del Software “Lince: multiplatform sport analysis software ”, Gabín, B., Camerino, O., Anguera, Mª.T. & Castañer, M. (2012).

            Se asocia a dicho análisis anterior el Software “Theme 6”, Jonsson, G.K. (1998).

            Se utiliza como apoyo al análisis la escala de valoración subjetiva “The game performance assessment instrument” (GPAI), Oslin, J. L., Mitchell, S. A., Griffin, L. L. (1998).  

            Lo interesante del proceso es que el software “Theme 6” asociado al software “Lince” nos permite obtener los llamados T-Patterns o Patrones de Comportamiento, mostrándonos las conductas que se repiten a lo largo de una secuencia de tiempo en cada distinto jugador (por lo tanto, sus virtudes y defectos característicos en situación de juego).

            Los parámetros evaluados son:
  •                         Conducción.
  •                         Pase.
  •                         Regate.
  •                         Control.
  •                         Remate.
  •                         Disciplina táctica.

Test de Rast para la valoración del sprint,  potencia anaeróbica y velocidad resistencia.

            Consta de 2 Squat Jump (salto vertical sin contramovimiento desde máxima flexión de rodillas), realizados al comienzo y final de la prueba.

            Entre estos 2 Squat Jump, se realizan 6 sprints sucesivos de 30 metros, con un tiempo de descanso entre ellos de 10 segundos.

            La valoración se realiza con células fotoeléctricas y el software de análisis de imágenes deportivas “Kinovea”.

CONCLUSIÓN: Los resultados obtenidos nos permiten obtener un amplio abanico de posibilidades a la hora de comparar datos entre jugadores. De esta forma podemos comparar:
  •             Jugadores del mismo equipo.
  •             Jugadores de diferentes categorías.
  •             Jugadores respecto a los parámetros establecidos como filosofía del club.
  •             Jugadores de distintos clubes.

Esto permite crear las bases de un marco de actuación en el que poder controlar a los futuros futbolistas de nuestra región, y colaborar para su correcto desarrollo. Las pruebas realizadas arrojan unos datos esclarecedores de los deportistas que poseen una mayor probabilidad de alcanzar el éxito, lo cual a pesar de no ser una ciencia exacta, reduce la probabilidad de error respecto al puro scouting observacional (clásico ojeo de jugadores).

NOTA: El cuestionario CPRD y el Test de Rast no les fue aplicado al equipo de categoría Alevín puesto que no poseen la edad mínima para otorgarle validez a dichas pruebas.

miércoles, 3 de julio de 2013

La complejidad en el fútbol

Sumergidos en una época en la que la importancia del factor mental en el deporte es reconocida ya abiertamente por la ciencia, y en la que el deporte comienza a ser observado desde una vertiente mucho más  global como un todo, es el momento de hablar de los denominados sistemas complejos.

Dejamos atrás aquellos tiempos en los que la ciencia ahondaba en los deportes individuales para hacer un desglose analítico de todas las fases de intervención del deportista, para adentrarnos al fin en el mundo del deporte colectivo. Este nuevo enfoque ha dado lugar a las teorías de sistemas dinámicos complejos, atendiendo a un desarrollo integral del deportista en el que intervienen multitud de factores, tanto intrínsecos como del entorno.

Pero veamos, ¿qué es un sistema complejo?  Si atendemos a una perspectiva puramente científica, Holland nos dice que: “es una red dinámica de muchos agentes actuando en paralelo, constantemente y reaccionando a lo que otros agentes están haciendo”. La necesidad de intervención ante este panorama nos la explica Luhman: “la complejidad surge cuando el número de relaciones posibles entre los elementos de un sistema crece de forma desmesurada y es necesario restringir de algún modo este espacio enorme de posibilidades”.

Por lo tanto, vamos a tratar de que los deportistas, en este caso en el deporte del fútbol, desarrollen patrones automatizados para poder elegir una opción correcta entre un amplio abanico de posibilidades, reduciendo así la posibilidad de error a la hora de ejecutar una acción. Dicho de forma más simple, vamos a enseñar a los futbolistas a mecanizar acciones para resolver situaciones inciertas.

¿Cómo podemos llevar a cabo esta mecanización? Tratando de entrenar en el día a día con situaciones de juego que exijan una resolución de problemas reales. Se debe de entrenar siempre con un hándicap que demande una rápida toma de decisiones, que haga pensar al jugador en cómo resolver esa nueva situación. Deben de ser una serie de circunstancias que un jugador puede encontrarse perfectamente en el partido del fin de semana, siempre siendo conscientes de la alta incertidumbre en el deporte del fútbol y que a veces aparecen situaciones imposibles de prever, claro está.

A priori y entendido así podemos caer en el error de decir: ¿fácil no? No es nada nuevo que no se esté entrenando hoy en día. Pues bien, debo decir que son escasos los clubes de fútbol españoles que entrenan con esta metodología desde edades tempranas en sus jugadores, lo cual genera muchísimos problemas a la hora de competir cuando los chavales se encuentran en edades de competición mucho más exigentes o intentan dar el salto a la élite.

A menudo tenemos el caso de jugadores que destacan durante toda su carrera en categorías inferiores porque son superiores físicamente o técnicamente al resto, pero que su juego se limita a acciones repetidas de superioridad sin pararse a pensar en que sucederá cuando delante tenga un rival mucho más exigente que iguale sus condiciones. Muchos jugadores ven frustrada su carrera por no saber responder a esa nueva exigencia porque nadie les ha enseñado a hacerlo. Nunca han tenido la oportunidad y no todos son cracks innatos con una mente privilegiada que no necesitan de ese aprendizaje. Al fin y al cabo, con el talento se nace, pero el crack se hace.

¿Qué implica establecer un modelo de resolución de sistemas complejos desde edades tempranas? Sacrifica resultados a corto plazo en el club y se presenta como un enfoque más a medio-largo plazo del desarrollo cognitivo del jugador, lo cual no está bien visto normalmente por dirigentes de los clubes que exigen resultados desde el inicio. Esto no es más que el claro reflejo de la expresión: “pan para hoy y hambre para mañana”, y muchos técnicos deberían de tomar nota.

La explicación a la mejora de los jugadores con la aplicación de resolución de situaciones en el marco de un sistema dinámico complejo la encontramos en la sustancia llamada mielina, que es una lipoproteína, de consistencia grasosa, que sirve de vaina o recubrimiento para las fibras nerviosas. ¿Qué sucede con la mielina? Al producirse un estímulo nervioso con un determinado gesto, su cantidad aumenta en ciertas partes del cerebro y en los nervios de los grupos musculares ejercitados, produciendo una mejora sustancial del rendimiento del “circuito nervioso”.

Esto es clave puesto que cuanto más veces se repita la ejecución de una acción, más mielina se genera en nuestro cuerpo, existiendo un impulso eléctrico mayor y de mejor calidad, dotando al deportista de mayor talento. La ciencia nos dice que al automatizar una situación de resolución de un problema de forma repetida, estaremos obteniendo un mejor futbolista. Esto explica porque a menudo los futbolistas más perseverantes y que más sacrificio demuestran son los que llegan a la élite y no otros más talentosos de jóvenes.

Por lo tanto, Si entrenamos desde pequeños a los futbolistas con unas condiciones de juego que simulen situaciones reales que pueden encontrarse en la élite, estaremos dando un gran paso para que estos dispongan de un mejor futuro y más posibilidades de cumplir su sueño de jugar algún día con los mejores.

Volviendo a los sistemas dinámicos complejos, diré que esta enseñanza desde jóvenes se debe dar siempre atendiendo a una interacción de todos los elementos presentes en el juego: parámetros físicos, técnico-tácticos y psicológicos del jugador, el terreno de juego, la capacidad cognitiva, entorno, entrenadores, amigos y familia. El “todo” debe ser “uno”, pues la complejidad no entiende de parámetros únicamente futbolísticos. El ser una estrella, el triunfo, sólo se consigue con una correcta interacción de todos los factores, y ese es un mal endémico que tenemos que erradicar en nuestro fútbol. Queda mucho trabajo por delante, pero ser los mejores y diferenciarse del resto lo requiere.

domingo, 17 de marzo de 2013

Propuesta de entrenamiento de refuerzo psicoambiental aplicado al fútbol

Esta propuesta de entrenamiento se basa en una metodología basada en el enfoque positivo del comportamiento humano en relación con el medio ambiente. Dicho de otra manera, el control del entorno del deportista y la adaptación al carácter variable de este.

El objetivo que se pretende es enfrentar las posibles situaciones adversas o que requieran de una rápida toma de decisiones que pueden aparecer a lo largo de la carrera deportiva. Aparece el trabajo psicológico desde edades tempranas para formar a jóvenes con una gran fortaleza mental.

Vamos a tratar de potenciar el hemisféreo derecho del cerebro de los deportistas, ya que es aquel que atiende a la creatividad, intuición y pensamiento no lineal. Buscamos con esto la formación de personas creativas.

Esta mejora estará cimentada en una intensa educación en valores:
  •   Respeto a compañeros, técnicos y educadores.
  •   Respeto a la familia.
  •   Trabajo en equipo.
  •   Responsabilidad ante el trabajo.
  •   Responsabilidad en las tareas extradeportivas diarias.
  •   Creencia en los valores del ser humano.  
  • Creencia en su potencial deportivo.

El 30% del horario de entrenamiento semanal estaría destinado al uso de técnicas de motivación tanto individuales como grupales, siendo este un componente fundamental en el crecimiento del jugador.
La distribución del trabajo sería la siguiente:
  • Trabajo técnico: 50%
  • Trabajo de refuerzo psicológico: 30%
  • Trabajo táctico: 20%


El trabajo de refuerzo psicológico estaría compuesto de:
  • Utilización de técnicas de coaching y psicología deportiva tanto para los jugadores como para el resto del personal humano del equipo.
  •  Realización de talleres colectivos y tareas para el fomento del trabajo en equipo.
  •  Visualización de vídeos y películas/documental que sirvan como refuerzo positivo.
  • Asistencia a charlas de jugadores y técnicos de la élite del deporte que serán los encargados de transmitir su experiencia.
  • Apoyo constante a nivel emocional a los jóvenes deportistas, así como en las tareas extradeportivas que puedan disponer.

sábado, 5 de enero de 2013

El deporte cómo medio educativo

Hoy hablaré de educación, o de esa antigua idea de transmitir  ideas preconcebidas  a los  jóvenes anulando su creatividad y marcando la conducta a seguir durante años, castigando u penalizando a aquellos que se salen del guión en busca de nuevas vivencias y respuestas. En definitiva, hablaré mejor refiriéndome a la palabra adoctrinamiento para reflejar la sociedad actual tanto en la vida como en el deporte, fruto de un sistema llano y carente de oportunidades para los más brillantes, premiando a los que mejor aceptan las reglas y no se atreven a desafiarlas.

Mención aparte para los medios de comunicación, grandes aliados del sistema para sumirnos en la más ignorancia de nuestro potencial humano, creando una sociedad de masas interesada por las mismas inquietudes, programada con idénticas respuestas y conductas en el día a día. No debemos olvidar que todos al nacer poseemos un potencial sin límites, unos instintos que no perciben la dificultad en la obtención de las cosas. Una mente ingenua, carente de principios inculcados como dogma sin la posibilidad de plantearse su beneficio sobre nuestra persona.

Es el paso del tiempo y nuestra entrada en el sistema lo que se encarga de hacernos ver lo fácil como fácil y lo difícil como difícil, sin darnos la oportunidad de detenernos un instante a pensar que esto es una percepción únicamente creada en nuestro cerebro. Tan fácil de comprender como difícil de aceptar que hemos vivido una mentira a lo largo de toda nuestra vida. Una vez más lo sencillo asusta, pues estamos programados para desenvolvernos con un pensamiento limitado.

Horas y horas, años y años acudiendo a centros dónde muchos ni siquiera aprenderán nada más que a rechazar el tener que acudir cada día, dónde lamentar el no poder emprender un camino paralelo dónde poder explotar todo el potencial en aquello que verdaderamente nos gusta. Es el momento de dar una oportunidad a todos los jóvenes de desarrollar el talento que llevan dentro, de escuchar aquello con lo que sueñan cada día, y de darles los medios para conseguirlo. No hablamos de grandes cantidades de dinero, hablamos de actitud de éxito hacia la vida, la verdadera clave de todo.

Es la única idea esencial en el aprendizaje y curiosamente lo que se nos oculta desde los primeros meses de nuestra existencia. Algo increíble se conseguiría si nos enseñaran a confiar en nuestra capacidad, si alguien nos dijera que todo lo que nos proponemos es posible; sin embargo una sociedad ignorante de esta posibilidad es una sociedad más controlable e interesa mantenernos dormidos. Es el momento de trabajar desde jóvenes en el deporte con un pensamiento de potencial ilimitado y descubrir la posibilidad de un cambio en la sociedad.

El talento debe prevalecer ante cualquier intento de desviarnos del camino correcto por parte del entorno. Creemos respuestas a las posibles adversidades, enseñemos a superar los obstáculos con una actitud mental positiva y confianza en sí mismo, contribuyamos a forjar una sociedad de jóvenes que se atrevan a explorar lo que un día les fue prohibido. Respondamos al adoctrinamiento social con carácter, confianza, persuasión y el conocimiento de lo verdaderamente importante.  

El deporte debe de ser utilizado como el vehículo del cambio, aquel reducto dónde los jóvenes puedan entender sus posibilidades y explotarlas de forma libre, alcanzando aquello que un día se trató de limitar por el entorno contaminado. Es increíble ver cada día historias de niños salidos de la pobreza que llegan a lo más alto, de personas limitadas físicamente que superan a aquellas sanas; las lecciones que nos da el deporte tienen un valor incalculable y creciendo dentro de él se pueden conseguir las cosas más increíbles. Aprovechémoslo y creemos valores, éxito y una mentalidad mucho más acorde a unos tiempos dónde la palabra fracaso debería de estar prohibida.

Las potencias emergentes de Asia y Latinoamérica, los países nórdicos, Canadá, Australia, comienzan a irrumpir con fuerza con esta tendencia de cambio desde la base apoyados en la psicología positiva y la búsqueda del éxito. Bajo estas nuevas reglas las posibilidades son infinitas y se presenta un futuro lleno de oportunidades. Es posible.

lunes, 22 de octubre de 2012

La necesidad de un urgente cambio en la base


Si queremos llevar a cabo un cambio en los deportistas para que estos consigan sus objetivos, nos vamos a encontrar con un claro inconveniente por encima de todos: la sociedad actual ha cambiado.

Esto es muy importante a la hora de tratar con deportistas jóvenes, ya que cientos de distracciones pueden hacer que echen a perder su proyección y talento. La sociedad está marcada por las nuevas tecnologías, las pocas horas para la práctica deportiva, la búsqueda de la diversión por la vía fácil, y el olvido de lo importante que es luchar cada día por la consecución de los objetivos. Ante este cúmulo de factores externos, es fácil que cientos de talentos se pierdan cada día al dispersarse sus prioridades.

El objetivo es transmitir a los jóvenes deportistas una mentalidad más aproximada al elitismo y a la necesidad de pensar las 24 horas del día en su objetivo deportivo de forma prioritaria. De esta manera, enfocamos claramente lo que queremos conseguir y podremos reaccionar más rápidamente ante los contratiempos o anticiparnos a ellos si fuera posible. En el caso de tener jóvenes con elevada inestabilidad la tarea nos va a resultar mucho más compleja.

El entrenamiento debe ser más hacia lo emocional, que el deportista realice su deporte con pasión y que sea el primer interesado en poner todo de su parte par conseguir las metas. Esto es imprescindible, y deportista y técnico o motivador deber remar en la misma dirección en todo momento.

Para que el deportista se mantenga en el camino correcto debe de mantener constante un equilibrio en su vida, sabiendo de dónde viene y a dónde va, el trabajo que debe de realizar para que esto sea posible, y manteniendo la firmeza de que lo va a conseguir en todo momento. Una vez más aparece el factor mental como elemento clave, ya no sólo para confiar en lograr los objetivos, sino para evadirse de las tentaciones del entorno y lograr una estabilidad emocional.

Se trata de evitar que los jóvenes con talento se vean influenciados por los miles de factores agresivos de la sociedad actual, encauzándolos hacia una mentalidad más propia de los deportistas consolidados, ayudándolos a madurar mucho antes como personas. Es, en definitiva, un cambio de mentalidad desde la base, niños o adolescentes que deben comprender que un sueño requiere de un sacrificio constante ya que de lo contrario, nunca llegarán a verlo hecho realidad.

martes, 24 de enero de 2012

¿Hasta dónde llegan nuestros límites?

¿Cuánto de lejos pueden llegar nuestros límites? A priori una pregunta tan simple y a la vez tan difícil de contestar. Tan obviada en muchos momentos de nuestras vidas y tan importante a la hora de dirigir nuestros objetivos y de mirar hacia el futuro.

Vivimos en una sociedad donde estamos acostumbrados a que el entorno nos marque el que hacer, que pensar, como responder a nuestros retos, y hacia dónde dirigir nuestros estímulos, pero no hay que olvidar nunca nuestro potencial como seres humanos y la capacidad que poseemos para abandonar esa espiral y marcarnos nuestro propio camino, ese camino que nos lleve al éxito.

Si miramos a nuestro alrededor son muchos los momentos en los que podemos pensar que no estamos capacitados para llevar a cabo un reto, que no tenemos la aptitud necesaria para convertir en exitosos nuestros propósitos, pero jamás debemos de caer en ese error. No importa lo que veamos cada día, no son importantes los fracasos que hayamos observado en otras personas. El secreto es confiar en nosotros mismos, de esa manera nadie podrá hacer que se rompan nuestros sueños.

Tenemos un potencial ilimitado para creer en que todo es posible, para mejorar día a día y disfrutar siendo partícipes de ello. Si tiramos la toalla nunca sabremos qué habría pasado de no haberlo hecho, así que lo mínimo que podemos hacer es luchar hasta el final.

Cada vez que nos propongamos una meta debemos de tener siempre en nuestra mente que todo es posible, debemos de ponerle pasión a eso que hacemos. Quizás la cabeza te diga que no es posible pero el corazón siempre tendrá una respuesta para dar un poco más de nosotros, para seguir creyendo en lo que hacemos.

Creo que la vida consta de emociones, de energía positiva, y una vida sin retos, sin la ilusión de crecer cada día, no es una vida. Habrá quienes quieran conformarse con lo que tienen, con el miedo de aspirar a superarse, con ese temor a obtener algo que consideran que no merecen, y ese miedo es la causa de que no se consigan las metas, de que la cabeza pueda una vez más al corazón y de que los sueños se pierdan en el olvido.

Yo prefiero pensar que todo lo que hacemos lo hacemos por algo, que nuestra lucha y nuestra ilusión y ganas de conseguir lo que deseamos es la base de nuestras vidas. Quiero creer que aspirar a conseguir aquello que para muchos es imposible constituye el secreto de los que vemos la vida como una oportunidad para trabajar y vivir día a día como siempre habíamos imaginado, y no sólo quiero creer sino que creo y afirmo rotundamente que el pensamiento positivo elimina todo las limitaciones del ser humano.

A todas las personas, a todos los deportistas les mando un mensaje: a día de hoy lo único que podemos decir es que no sabemos dónde se encuentra nuestro límite y que nunca lo sabremos, es lo único de lo que podemos estar seguros. Cómo eso es cierto aún queda espacio para sacar esa fuerza interior que nos hace proponernos las metas que nunca imaginamos conseguir, esa energía que nos hace partícipes de la consecución de los sueños en el día a día, esa ilusión que nos hace diferentes a los demás.

El éxito es posible, nunca olvidéis que el propio ser humano es el que marca su camino. Buscad aquello que améis y nunca paréis hasta conseguirlo, sólo así conseguiréis ser felices. Y una vida plena de felicidad creo que merece todo el esfuerzo por nuestra parte.

martes, 27 de diciembre de 2011

El éxito construido desde uno mismo

Es muy fácil el hecho de pensar que la aplicación del coaching en el deportista es un camino seguro para la consecución de las metas, ya que aparentemente estamos facilitando al deportista una mejora en la confianza y en su estado mental. A simple vista parece sencillo, dotamos al deportista de una persona a su lado que le ayude a avanzar y problema resuelto, pero, ¿qué pasa en todos aquellos momentos en los que el deportista se encuentra sólo?. En ese momento es donde entra en juego tanto el papel del buen coach o motivador, como la personalidad del deportista.

Puedes pasarte un día entero dando información al deportista para que cambie su forma de pensar y actuar, y seguramente su actitud cuando tu lo miras es la de alguien que está sufriendo una transformación, alguien cómplice de tus enseñanzas, pero nada de eso sirve si en el momento que él regresa a su casa todo esto desaparece. Por ello, no es tan importante el saber transmitir al deportista, como el tener el don de cambiar sus pensamientos y creencias, ser un verdadero líder para él.

El objetivo es formar una persona nueva, una persona que mire al futuro con otra perspectiva, alguien que no vea límites en su vida, pero no sólo eso, sino que esté realmente convencido de que no existen. Una persona que si tuviera que caminar sola el resto de su vida sin ayuda profesional no tuviera ningún problema para reafirmarse cada día en el camino del éxito, y esa es la verdadera dificultad con la que nos encontramos.

Vivimos en una sociedad dónde cada aspecto de nuestra personalidad es moldeada por la sociedad a su antojo, existiendo cada vez menos personas únicas, diferentes, que se salen del guion, pero eso no es más que la falsa creencia infundada de que debemos ser como los demás, de que si la mayoría de las personas son o actúan de una manera será porque es la correcta. Esta idea debe desaparecer radicalmente, puesto que el primer paso hacia el éxito es comprender que esas personas no tienen la suerte de conocer el poder de la mente, pero nosotros sí.

En todo momento el deportista tiene que comprender que lo que nosotros le proponemos es lo correcto, que no puede haber lugar a la duda, en caso contrario nos encontraríamos ante una pérdida de tiempo. Para ello hay que demostrarle que no nos equivocamos, que nosotros mismos estamos en la misma senda del triunfo en la que está él, que creemos tan firmemente en nuestras enseñanzas que nos beneficiamos y obtenemos unos resultados increíbles en nuestra vida, y que él ha tenido la suerte de cruzarse en nuestro camino para beneficiarse también.

El descubrir el poder de la mente, de la ilusión, le proporcionará una verdadera suerte en la vida, una suerte que hace que todo sea más sencillo, que desaparezcan las dudas, que se pueda mirar al futuro con el optimismo de aquel que no conoce imposibles, con la confianza de aquel que sabe que a lo largo del camino recogerá sus frutos.

Entonces el deportista, al encontrarse sólo consigo mismo, en silencio, apartado del ruido que provoca el entorno y las exigencias de este, sabrá que debe de estar tranquilo, que los éxitos no van a tardar en llegar, y sobre todo disfrutará de ese camino tan fascinante en el que está inmerso. Ese camino que cada día concede nuevas sorpresas que le alegran la vida, el camino del éxito que nunca más deberá de abandonar. Desde esa perspectiva la vida se ve mucho más fácil, ya que nunca esta fue difícil. Sólo se requiere ser ambicioso, positivo, tener ilusión, y tener confianza en nuestras posibilidades, la suma de todo esto se llama triunfo.

martes, 22 de noviembre de 2011

La importancia de no rendirse nunca

A pesar de presentar el coaching y el control del aspecto emocional en el deportista como herramientas para la consecución del éxito, y partiendo de la idea de que eso implica una constante ilusión y ambición por conseguir las metas marcadas, debemos de remarcar un dato muy importante: por muy buena y constante que sea la andadura de este camino, siempre van a existir momentos críticos, pudiendo ser estos más o menos frecuentes.

Todos aquellos deportistas que idolatramos, esos que consideramos héroes, también tuvieron momentos malos, situaciones en las que seguramente ellos no tenían tan claro si el resultado sería exitoso. Segundos, horas, e incluso días enteros en los que el pensamiento en su mente no era tan positivo como podemos llegar a creer. Sin embargo, hay algo que les distingue del resto: minimizan al máximo su caída, y a su vez la utilizan para volver aún con más fuerza.

Ese es el verdadero secreto: cuando hay algo que no está saliendo como debe, cuando se alejan de todo aquello que soñaron cada día con conseguir, aparece la fuerza mental. Y aparece para decirles que hay que volver al camino, y no sólo eso, sino que deben de volver aún mejor que cuando lo abandonaron.

Seguramente si examinamos el historial de cada deportista exitoso nos encontremos con esos períodos improductivos, y si tenemos la oportunidad de hablar con ellos nos dirán que pensaron en dejarlo en muchas ocasiones, que se sintieron frustrados, etc., pero esto es algo que tarde o temprano tiene que pasar, porque de las grandes decepciones nacen las grandes gestas en la vida. Lástima que sólo unos pocos privilegiados tengan la osadía de atreverse a cambiar la historia.

Pero la suerte de todo esto es que a día de hoy, millones de deportistas en el mundo tienen la posibilidad de elegir, y más concretamente de ser informados de que pueden hacerlo. Hemos vivido épocas a la sombra de los más grandes sin conocer su secreto, preguntándonos que tendrían ellos que nos hicieran parecer a los demás simples mortales entre sus figuras endiosadas. Es el momento de buscar a esos jóvenes con ganas, de decirles que controlando su mente y expandiendo sus límites todo es posible, de contarles que en ellos está lo necesario para ser exitosos, que sólo tienen desearlo y actuar en consecuencia.

Un entorno negativo, comentarios inapropiados, el miedo al fracaso, el miedo escénico, una lesión de larga duración..., no son más que pequeñas piedras en el camino para alcanzar nuestros propósitos en el deporte. Para los más débiles o aquellos que no confíen en sus posibilidades, serán piedras imposibles de superar y a la vez excusas para enmascarar su falta de ambición. Sin embargo, para los más grandes, los que luchan por un sueño, no serán más que anécdotas que contar para explicar su historia del éxito.

Es importante recordar que, por mucho que la percepción de las cosas sea negativa, por mucho que nos parezca que otros cayeron derrotados en nuestra situación, el poder de la mente es ilimitado. Si vivimos cada día con la certeza de conseguir nuestros sueños, no hay duda, se conseguirán. Debemos esperar nuestro momento, y es algo por lo que merece la pena luchar y no rendirse nunca.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La carrera por la excelencia.

Puede llevarnos a equívocos el pensar que el talento proviene de manera innata y ya por eso un deportista marca la diferencia. La realidad es muy distinta y es el resultado de la combinación de diversos factores. Es cierto que genéticamente unas personas nacen con unas cualidades diferentes a otras y que esto establece un nivel de base superior en determinados casos, pero aún aceptando esa realidad esta teoría queda desmontada en el momento que hablamos del factor mental aplicado al deporte.

El primer detalle a tener en cuenta es que de todas esas personas que nacen con unas cualidades óptimas para la práctica deportiva, muchas de ellas no van a ser conscientes de su don o van a enfocarlo de manera errónea hacia una modalidad deportiva que no aprovecha esa ventaja innata. En este caso ya estaremos eliminando competidores en nuestro camino.

El siguiente detalle que marca la diferencia es que muchos de esos deportistas que han encontrado la disciplina deportiva óptima para sus cualidades, fracasan en el intento debido a una serie de factores tanto internos a nivel mental, como externos a nivel de su entorno. No son capaces de alcanzar sus metas porque no están preparados para sacrificarse o porque no disponen de los medios para intentarlo. Hay que tener en cuenta que no todas las personas fijan sus metas o sueños en destacar en su deporte, ya que el tener unas cualidades adecuadas no siempre está relacionado con el sacrificio y espíritu de superación.

Llegados al grupo de los deportistas que se encuentran en la modalidad deportiva adecuada a sus posibilidades y que tienen el propósito de triunfar, eliminaremos en nuestra carrera a aquellos que no progresan de manera adecuada. Son muchos los casos de deportistas que se quedan en el camino por no llevar a cabo un aprendizaje adecuado, por situaciones afectivas negativas o en muchos casos por no poseer unos entrenadores a la altura de sus expectativas.

Una vez que nos centramos en los deportistas que realizan un deporte óptimo a sus condiciones físicas y que trabajan cada día por superarse con el objetivo de ser los mejores, distinguiremos dos grupos: Los que son capaces de proponerse metas elevadas y persistir hasta su consecución, y los que no. Y aquí está la clave.

Se puede ser muy bueno, se puede haber nacido para ello, se puede enfocar una vida a la práctica del deporte, pero únicamente la excelencia se conseguirá en el momento que la mente sea capaz de generar unas metas u objetivos al alcance de muy pocos o ninguno, y a su vez de poner todos los medios cada día para no desistir nunca en el intento. 

Diversos estudios médicos a nivel fisiológico atribuyen el éxito deportivo al incremento de los niveles de mielina, una sustancia presente en el sistema nervioso que permite la transmisión de los impulsos nerviosos. La mielina aumenta a medida que repetimos un gesto o un entrenamiento a lo largo del tiempo, de forma que nuestro cuerpo adopta la realización del movimiento como automático.

Sin embargo, dada la teoría del factor mental cómo responsable del éxito en el deporte, el aumento de la mielina no es más que un elemento entre otros, consecuencia del duro entrenamiento en el afán por la consecución de un sueño. Pero lo que verdaderamente hace que alcancemos la excelencia es no limitarnos jamás nuestro potencial. Tan importante es el entrenar cada día como el hacerlo para ser el mejor y creer que verdaderamente podemos lograrlo. Sólo seremos los mejores si nos imaginamos cada día siéndolo y actuamos en consecuencia, de lo contrario jamás lo lograremos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

¿Qué es el éxito?

Sería conveniente detenernos ante esta pregunta y reflexionar acerca de que entendemos por éxito. Las personas en la vida cotidiana al igual que los deportistas tienden a cometer el error de entender por éxito o resultado exitoso el no fracasar, el no desistir, el mantenerse, pero eso no es correcto.
Es muy fácil llegar a una situación cómoda tanto social como económicamente y considerar de alguna manera que ya se ha correspondido con la deuda del esfuerzo invertido, con todos aquellos días en los que el futuro era incierto, pero ese conformismo no es más que el resultado de un comportamiento cobarde, de la limitación mental que no permite ver avances mayores que los obtenidos hasta el momento.

Pero bien, ahora parémonos a pensar que los resultados obtenidos en la vida son el fruto de nuestros pensamientos, tomemos por verdad que el éxito es construido a través de la mente y que una mentalidad ilimitada nos conduce irremediablemente a la consecución de todas nuestras metas. Aceptémoslo, y ahora que ya sabemos en qué consiste, atrevámonos a conseguirlo, a decirle al mundo que no nacimos pero ser uno más, sino que vamos a pasar por él dejando huella.

A la hora de transmitir al deportista esta filosofía de vida, puede surgir el rechazo de quién considera que la solución a sus problemas no puede ser tan fácil, que la consecución de los sueños no puede ser tan simple como no ponerse límites, pero esto conlleva a su vez una fácil solución a la vez que un reto: Si el pensamiento positivo no nos genera ningún esfuerzo extra, ¿qué perdemos intentándolo?.

Y es en ese momento en el que se produce la transformación. El deportista que entiende que es alguien especial, que no puede dejar pasar la oportunidad de conseguir lo que un día parecía imposible, que es un ser ilimitado, comienza un largo camino que quedará en la historia para siempre. No hay momento para mirar atrás, para plantearse si el camino elegido merece la pena, no hay lugar para observar a los que se quedaron en el camino, ni siquiera para pensar que nosotros podríamos correr la misma suerte. Es el momento de recoger todo aquello que nos pertenece y sobre todo decirnos a cada momento que nosotros merecemos algo tan bueno.

Esta es la diferencia entre los simplemente buenos y los que pasarán a la historia. Es difícil pensar que podemos destacar dentro de un mundo en el que habitan 7.000 millones de personas, pero cuando comprendes que esos 7.000 millones de personas viven en la limitación de no conocer su potencial, te das cuenta de que conseguir el éxito es mucho más fácil de lo pensado. Tan fácil que podríamos llegar a subestimarlo, a pensar que es demasiado para nosotros, que no lo merecemos.

Pero pensemos detenidamente. Imaginar por momentos lo que queremos obtener es fácil, arriesgar para conseguirlo es factible, e incluso entrenar duro es algo al alcance de muchas personas. Sin embargo, lo que diferencia a un deportista único es su capacidad mental para superarse cada día, para no ver un techo a su nivel, para sentir que nada ni nadie podrá interponerse en su camino del éxito. El secreto es pensar que nada es imposible, y sobre todo sentirlo a cada segundo de nuestras vidas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Metodología del éxito deportivo.

Bajo el punto de vista de mi método, el éxito en el ámbito deportivo se consigue siguiendo en orden estas directrices:

Identificación del problema: Llevamos a cabo una labor de exploración psicológica para comprender los puntos en los que el autoestima del deportista se siente dañado.

Búsqueda del momento óptimo de su carrera: Identificamos la etapa de mayor confianza para el deportista, el mejor momento de su carrera, ya sea corta o larga.

Refuerzo positivo: Inculcamos la idea en el deportista de que nada de lo ocurrido hasta hoy importa. Si ha habido momentos malos, si el entorno lo ha rechazado, si ha perdido credibilidad, es indiferente. El pasado, pasado es, y se aplica igualmente con los éxitos que con los fracasos. Hay que evadirse del exterior, la mente se sitúa en un punto de partida en el que somos la persona que siempre quisimos ser, la persona con la que disfrutamos.

Refuerzo de choque: Ahora que el deportista es capaz de sentirse otra vez con las mismas sensaciones, es el momento de que comprenda que ese momento que considera como ideal, no es más que el punto más bajo de lo que va a conseguir en el futuro, habiendo obtenido de esta manera un salto cualitativo considerable.

Constante seguimiento: Podemos herir su orgullo estratégicamente, proponer pequeñas metas, hacerle ver su grandeza, visionar vídeos o imágenes, pero sobre todo, debemos hacer que comprenda que sus resultados dependen de sus pensamientos. Todo se reduce a la misma máxima: “No pienses en negativo, no limites tu mente, pues el éxito está más cerca de lo que crees”. Y hay que atreverse a agarrarlo con fuerza.

Aprender de la experiencia: Cuando los resultados comiencen a llegar y se corra el riesgo de la autocomplacencia, debemos de actuar para mostrar el antes y el después, la importancia del trabajo mental en lo conseguido y lo rápida que será la caída en el caso de salirse de ese camino. 

miércoles, 26 de octubre de 2011

Steve Jobs, Discurso de Stanford.

Tanto en el deporte como en el resto de las facetas de la vida, el secreto del éxito está presente. Steve Jobs en su famoso discurso de Stanford nos deja una afirmación entre líneas, una información muy valiosa para aquellos que conocen la fuerza del pensamiento positivo, una auténtica declaración de cómo conseguir ser exitosos:
"No pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro; solamente pueden conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro. Tienen que confiar en algo – su instinto, su destino, su vida, su karma, lo que sea. Esta perspectiva nunca me ha decepcionado, y ha hecho la diferencia en mi vida".
¿Qué trata de decirnos este genio del mundo del mundo contemporáneo? - Que pase lo que pase, y sea cuál sea la situación en la que nos encontremos, debemos de confiar en que todo saldrá bien, y obtendremos lo que deseamos. No importa cuánto de altas sean nuestras metas, el secreto es confiar en que llegaremos, los puntos se unirán en algún momento.

domingo, 23 de octubre de 2011

La clave de la mentalidad. Mi aplicación del coaching en deportes colectivos.

La clave del éxito en todos los ámbitos de la vida es la mente, y el deporte en este caso no se va a quedar atrás. Si abarcamos el área del deporte colectivo, debe de transmitirse en todo momento al equipo que son capaces de todo lo que se propongan desde la humildad, que ellos son personas ganadoras siempre que esos deseos se transformen en ilusión, compromiso, actitud positiva y sobre todo mucha ambición. Deben eliminarse del equipo todos aquellos jugadores pesimistas o de carácter perdedor y que no estén dispuestos a luchar por un sueño colectivo, ya que en el grupo debe de fluir siempre una energía positiva, una sensación de que, por muchos obstáculos que se encuentren en el camino, el grupo va a conseguir superarlos desde la unión y la confianza intacta en sus posibilidades.

En esta vida las personas se dividen en ganadoras o perdedoras, y el éxito está en la positividad. Todas nuestras metas deben girar en torno a esta idea y todos debemos de remar en una misma dirección sin perder en ningún momento la ilusión por conseguir algo grande.

No existen alternativas, esto es una ley exacta, no existe margen al error. Un grupo que conjuntamente cree en sí mismo, que no contempla el fracaso, que sueña con algo grande, que logra proponerse metas con una motivación íntegra hacia su consecución, será un grupo ganador. Para conseguir esto se necesita contar con una persona que sepa capaz de inculcárselo, y ahí vuelve a aparecer esa figura del líder, el coach, aquel que debe demostrarles que alcanzar el éxito es posible, y estas personas son escasas porque ser un líder es una cualidad innata.